Sistema económico basado en la fe
Hasta hace 30 años, los evangélicos estaban considerados como los más pobres y menos educados ciudadanos en los Estados Unidos ya que pertenecían a las clases más bajas de la sociedad. Richard Niebuhr, un importante cristiano teólogo del siglo XX en Estados Unidos, incluso denominó al evangelismo "la religión de los desposeidos". En nuestros tiempos parece que ha habido una revolución y ahora han penetrado las capas más altas de la sociedad. Los evangélicos tienen gente en la élite política, financiera, cultural, intelectual... Alrededor de un 40% de la gente en EEUU se presenta a sí misma como evangélica: el esfuerzo proselitista ha sido exitoso. Su poder económico les permite formar más y más misiones y megaiglesias en Estados Unidos y cualquier otro lugar para lograr más conversiones. Aquí hay algunas pistas para explicar cómo los evangélicos consiguen dinero para expandirse.
De la casa blanca
Con uno de ellos en la Casa Blanca, los evangélicos tienen garantizado el percibir dinero estatal. De acuerdo con Barry Lynn, director ejecutivo de los Americanos Unidos por la Separación de la Iglesia y el Estado, por un lado hay una creciente y significativa cantidad de dinero que va a organizaciones basadas en la fe en Estados Unidos; por el otro, las organizaciones religiosas no cristianas no reciben ni un dólar de la administración Bush. Barry Linn también muestra que el dinero estatal va primeramente a amigos políticos del presidente Bush. Por ejemplo Pat Robertson, uno de los más poderosos predicadores televisivos en Estados Unidos y presidente de la CBN (Christian Broadcasting Network), apoyo del partido republicano consiguió medio millón de dólares del Gobierno Federal para llevar uno de sus ministerios. Barry Lynn culpa a la administración americana por no respetar la primera enmienda de la constitución americana cuando financia grupos cristianos con dinero público. Esta primera enmienda declara que el gobierno de los Estados Unidos no debería preferir una religión a otra o a ninguna religión. Este dinero donado a las organizaciones cristianas se gasta a expensas de las políticas públicas dedicadas por ejemplo a servicios sociales y educación.
Iglesias Wal-Mart
La práctica común de la religión en Estados Unidos esta muy alejada de lo que es en Europa. En lugar de coger frío un domingo por la mañana en una iglesia oscura y vacía, los creyentes americanos pueden disfrutar de su fe en cualquier momento gracias a los shows "televangélicos" o incluso mejor, ir a rezar y a comprar al mismo tiempo a una de las impresionantes megaiglesias que los Estados Unidos han construido. Estas llamadas megaiglesias son normalmente congregaciones evangélicas protestantes con una media de asistencia de 2.000 personas o más. Básicamente hay algunos tipos de supermercados de la fe que proveen una creciente cantidad de productos con el fin de entretener y mantener a sus devotos o convertir a nuevos. Las megaiglesias ofrecen a los comunidades de los suburbios estadounidenses al menos tanto como el mayor centro comercial puede ofrecer: proximidad, confort, entretenimiento y trabajos. Por ejemplo en South Barrington, un suburbio de Chicago, la Iglesia Comunidad Willow Creek reune alrededor de 18.000 personas cada domingo. En las ceremonias de Willow Creek, los creyentes no sólo pueden escuchar y ver al predicador y a sus bandas de música gracias a las grandes pantallas de video, sino también pueden tomar una bebida, dejar a sus hijos en la guardería o en un curso de entrenamiento deportivo, comprar cd's y un montón de otros objetos atractivos. Las megaiglesias son ironicamente llamadas " iglesias Wal-Mart" o "Mcchurches" por sus oponentes. En Anchorage, Alaska, Change Point Ministry, una congregación cristiana de 4.000 miembros se está convirtiendo en un agente de inmuebles, financiando o cediendo edificios para compañías locales o nacionales. Esta implicación de iglesias en negocios provoca las quejas de empresas con las que compiten. De hecho, las iglesias de EEUU se benefician de impuestos y excepciones que la administración actual concede a las organizaciones religiosas. Los proyectos de uso mixto como iglesias que incluyen centros comerciales y clínicas exclusivamente empleadas por miembros de la iglesia están criticados porque no respetan las reglas de los negocios y amenazan la diversidad local. Los evangélicos quieren construir vecindades completamente basadas en la fe y financiar otras con el beneficio que obtienen de ellas.
Fuentes :
Twitchell B. James , « Les supermarchés du Christ », LE COURRIER INTERNATIONAL, 2005/05/12
Henriques, B. Diana, "Megachurches Add Local Economy to Their Mission", THE NEW YORK TIMES, 2007/11/23




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